Cerrado por vacaciones

Por fin... ¡ vacaciones!
Tras un curso...¡diferente! y con mucha navegación por la red de redes.
Tras las elecciones municipales, tras la constitución de los ayuntamientos, tras degustar qué es eso del periodismo digital y ver que sí, ¡ me gusta!. Aunque, en papel o en internet, los olmos no den peras.
Tras un curso en lo personal...¡ depende del área!. Con sones flamencos a dúo, muy ricos, eso sí.
Tras algunas tristezas que trajo la primavera y el comienzo del verano. Entre ellas, la despedida de alguien a quien quería, con quien nunca compartí un idioma en el que conversar, pero sí, creo, hermosos sentimientos. Alguien muy muy cálido, al que siempre recordaré sonriendo, en un brindis, en abrazos salpicados de palabras en italiano o derritiéndose mientras miraba a sus nietas.
Por fin...¡ vacaciones!
Desconexión total. Nada de teléfono, ni ordenador portátil... sólo el mar. El de verdad. El que se navega con veleros de madera o la imaginación. El que disuelve las penas como hace con la espuma de sus olas. El que relaja el alma con el vaivén del agua.
Me hace falta. Analógicamente de veras...¡mucha falta!.
