Soy periodista, al final sabía que lo confesaría. No tocó en un burdel...

En lo profesional, estoy pelín hartita de preguntas sobre las que dudas si interesaran a alguien más que a tí, oros periodistas, tu redactor jefe ( quien lo tenga) y la fuente a la que inquieres.
En lo personal, trabaja que trabaja, no le pregunto a mis amigos si son felices, ¿ lo recuerdan?.
Y, por añadidura, como proba ciudadana del primer mundo, he de enfrentarme a diario a decisiones que ponen ante mi preguntas de respuesta rápida y esencial para sobrevivir : ¿ lamasaesponjosao crujiente, conbordeclásicoorellenodequeso, dosotrestoppings, pequeñagrandeofamiliar, conosinpromociónSemanaSanta , señora?.

Pues nada, que aprovechando estos días de semi asueto, mecidita en mi búrbuja, sobrevolando palios en los que repica la lluvia, puntas de capirote y velas encendidas, o, calles desiertas, depende de la hora, me he decidido a hacer realidad mi sueño.
Y SI... por una vez, preguntase cosas sobre las que realmente quisiera saber la respuesta, que me inquientan, que puedan dejar a alguien una noche pensando, en cualquier lugar del planeta, en cualquier momento de la historia.

Claro, me faltará ver las caras de los que responden, su lenguaje corporal, que diría Merche, una de mis comentaristas-virtuales favoritas, peeeeero... menos da una piedra, maja.
Huy,espera, espera... ¡que tengo la solución!. Si alguien le echa h..., pues que se ponga delante de una camarita, grabe la respuesta y la cuelgue You Tube mediante.

Ahí va mi primera pregunta:
¿ Cosas que hacen que la vida merezca la pena?

PD. ¿ Y mi respuesta? Ah, no, yo soy periodista, o sea, el que hace las preguntas aquí. ¿ No sabían que los periodistas somos meros espectadores? A ver ¿ cuándo han visto a un periodista aplaudir en un teatro?